Nuestra historia

Detrás de ES MOSTAZA no hay una gran fábrica ni una receta industrial.

Hay curiosidad, muchas pruebas y la convicción de que las semillas de mostaza pueden ser el medio para llegar a nuevos sabores.

Soy Fernando Prado y comencé este proyecto en el año 2020 después de descubrir la versatilidad de la mostaza. Lo que comenzó como una inquietud personal por elaborar un aderezo representativo de la gastronomía costera se transformó en años de experimentación, aprendizaje y búsqueda constante de mejores y nuevos sabores.

Cada receta ha sido desarrollada a través de decenas de pruebas, ajustando proporciones, tiempos y procesos hasta encontrar la que, a nuestra consideración se establece como la indicada. El resultado son aderezos con personalidad propia, donde las semillas de mostaza se alinean con cada nuevo ingrediente.

Iniciamos con la receta Clásica, la madre de todas nuestras mostazas. Luego, creamos la Mostaza Luche, el producto que más nos representa, ya que nace de la convicción de que no todos los sabores están creados y que no hay que ir muy lejos para encontrar ingredientes con alto valor gastronómico.

Desde el año 2021 elaboramos cada lote en Pichilemu, inspirados por nuestro entorno y por el deseo de crear productos que representen el valor de lo hecho a pequeña escala: con dedicación, atención al detalle y buscando mejorar cada día.

Hoy ES MOSTAZA tiene 4 sabores y seguirá creciendo con el mismo espíritu con el que comenzó: hacer productos originales para quienes disfrutan descubrir algo diferente y hecho con dedicación.